El nombre Tethys fue elegido en honor al océano prehistórico del mismo nombre. Hace millones de años, en aquellas aguas vivían y se depositaban los gasterópodos, los caracoles fósiles visibles en la piedra. Mediante el lento proceso de sedimentación y diagénesis, las conchas calcáreas se compactaron y transformaron el fondo marino en una roca sedimentaria única. Elegir Tethys no significa solamente darle un nombre: es contar una historia que atraviesa eras geológicas, un puente entre el antiguo fondo marino y la elegancia contemporánea de su proyecto.
Profundidades milenarias. Elegancia atemporal.
El lujo de un océano desaparecido que resurge para realzar el futuro.
Un viaje de millones de años, desde las profundidades del antiguo mar de Tetis hasta la superficie del diseño contemporáneo. Cada detalle cuenta la deposición gradual de la vida marina, transformada por la presión de la Tierra en una obra de arte mineral.
No es solo una piedra: es un fragmento de un mundo que ya no existe, el océano Tetis, inmortalizado por el mármol.